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Emociones & Mente

Reseñas de libros, autores que te han inspirado, recursos prácticos.

5/8/202410 min read

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Deja de ser tú, de Joe Dispenza

Por Alexandra Duarte • Esencia Viva

Hay libros que lees. Y hay libros que te confunden un poco y te ponen a reflexionar.Deja de ser tú, de Joe Dispenza, es de ese segundo tipo.

Llevo varias semanas con él entre las manos: subrayando, deteniéndome y volviendo a páginas porque siento que muchas ideas no son fáciles de entender y además partes muy técnicas. Y aunque aún estoy en el proceso de leerlo y entenderlo, siento que ya me abre a nuevas ideas y exploraciones que nunca había tocado.

Quiero compartirte lo que he encontrado hasta ahora. No como experta, sino como alguien que, después de más de 30 años de trabajo constante, está aprendiendo a conocerse de verdad.

¿De qué trata este libro?

Joe Dispenza es neurocientífico y autor de varios libros sobre la conexión entre la mente, el cerebro y el cuerpo.

En Deja de ser tú explica algo que suena simple, pero que en la práctica es profundamente difícil: la mayoría de nosotros vivimos en piloto automático.

Nuestros pensamientos, emociones y comportamientos son tan repetitivos que literalmente hemos moldeado nuestro cerebro —y nuestro cuerpo— para mantenernos siendo la misma persona día tras día.

La misma ansiedad.
Las mismas reacciones.
El mismo agotamiento.

Su propuesta es revolucionaria y científica al mismo tiempo: puedes crear una nueva versión de ti. Pero primero tienes que dejar de ser quien eres hoy.

Lo que me sacudió personalmente

Algunas ideas me impactaron mucho: que todos somos creadores, que tenemos un potencial enorme para lograr muchas cosas y que la mente puede cambiar nuestra realidad.

Los pensamientos generan emociones; las emociones y los sentimientos generan creencias; las creencias generan acciones. Y las acciones crean hábitos que terminan formando características de nuestra personalidad.

Así como los animales pueden vivir momentos de estrés, nosotros también. El problema aparece cuando permanecemos en estados de estrés durante largos periodos de manera sostenida.

Según explica Dispenza, y como hoy lo respalda la ciencia, vivir en estrés constante afecta seriamente el funcionamiento del cuerpo y puede contribuir al desarrollo de enfermedades y alteraciones en nuestra salud física y mental.

La repetición de pensamientos sostenidos tiene la capacidad de enfermarnos.

Y ahí aparece una pregunta poderosa:si nuestros pensamientos pueden enfermarnos, ¿también pueden ayudarnos a sanar y a vivir una vida extraordinaria?

Entonces… ¿por qué esperar para cambiar?

No tenemos que esperar a una crisis para hacerlo. Durante años yo creía que mis emociones eran reacciones a lo que me pasaba. El estrés era por el trabajo. El agotamiento era por las responsabilidades. La tristeza era por las circunstancias.

Dispenza me enseñó algo diferente: mis emociones también pueden ser la causa, no solo el efecto.

Cuando el cuerpo se acostumbra a vivir en estados de presión, ansiedad o urgencia constante, empieza a necesitar esas emociones para sentirse “normal”.

Literalmente se vuelve adicto a ellas.

Otra idea que me llamó mucho la atención es que todo lo que existe en nuestra realidad física primero lo hemos creado en nuestra mente.

Y que la realidad existe como una posibilidad dentro del campo cuántico.

Aquí empieza para mí una parte más difícil de entender.

Con algunos ejemplos él explica estas ideas y las relaciona con estudios científicos, y aunque todavía estoy procesándolo, me parece profundamente interesante.

Una idea que quiero que te lleves hoy

Dispenza dice que el primer paso para transformarse no es cambiar lo que haces.

Es cambiar cómo piensas. Es conocerse a uno mismo. Identificar cual es la versión que quieres ser.

Y para cambiar cómo piensas, primero tienes que observar —sin juicio— quién eres hoy.

Dice Joe Dispenza: "Haz meditación, así sea un poco; si nunca lo has hecho, esto permite conocerse".

Dispenza propone la meditación como punto de entrada, incluso para quienes nunca la han practicado. A través de ella, dice, es posible desconectarse de los patrones automáticos del día a día y empezar a enviar señales diferentes al cerebro. En el libro incluye un programa de 4 semanas con meditaciones guiadas para aplicar su teoría y alcanzar esos estados de conciencia más profundos. En la meditación dice Joe te separas de la realidad y te desconectas de tu antigua mente y envías nuevas ondas. Y vibramos en unos estados que nos ayudan a crear nuevas realidades y puedes llegar a tu subconsciente.

En el libro puedes encontrar el plan de 4 semana con estas meditaciones, en la que aplica su teoría y enseña cómo llega a estos estados de conciencia y nuevas frecuencias.

Y esa sola idea —que puedes ser diferente, que el cerebro tiene plasticidad y que las emociones no son permanentes— es una de las cosas más liberadoras que he leído en mucho tiempo.

No es un libro fácil. No te da fórmulas rápidas.

Te pide que mires adentro.

Sigo en el proceso. Y eso también está bien.

Deja de ser tú, de Joe Dispenza

Por Alexandra Duarte • Esencia Viva

Hay libros que lees. Y hay libros que te confunden un poco y te ponen a reflexionar.Deja de ser tú, de Joe Dispenza, es de ese segundo tipo.

Llevo varias semanas con él entre las manos: subrayando, deteniéndome y volviendo a páginas porque siento que muchas ideas no son fáciles de entender y además partes muy técnicas. Y aunque aún estoy en el proceso de leerlo y entenderlo, siento que ya me abre a nuevas ideas y exploraciones que nunca había tocado.

Quiero compartirte lo que he encontrado hasta ahora. No como experta, sino como alguien que, después de más de 30 años de trabajo constante, está aprendiendo a conocerse de verdad.

¿De qué trata este libro?

Joe Dispenza es neurocientífico y autor de varios libros sobre la conexión entre la mente, el cerebro y el cuerpo.

En Deja de ser tú explica algo que suena simple, pero que en la práctica es profundamente difícil: la mayoría de nosotros vivimos en piloto automático.

Nuestros pensamientos, emociones y comportamientos son tan repetitivos que literalmente hemos moldeado nuestro cerebro —y nuestro cuerpo— para mantenernos siendo la misma persona día tras día.

La misma ansiedad.
Las mismas reacciones.
El mismo agotamiento.

Su propuesta es revolucionaria y científica al mismo tiempo: puedes crear una nueva versión de ti. Pero primero tienes que dejar de ser quien eres hoy.

Lo que me sacudió personalmente

Algunas ideas me impactaron mucho: que todos somos creadores, que tenemos un potencial enorme para lograr muchas cosas y que la mente puede cambiar nuestra realidad.

Los pensamientos generan emociones; las emociones y los sentimientos generan creencias; las creencias generan acciones. Y las acciones crean hábitos que terminan formando características de nuestra personalidad.

Así como los animales pueden vivir momentos de estrés, nosotros también. El problema aparece cuando permanecemos en estados de estrés durante largos periodos de manera sostenida.

Según explica Dispenza, y como hoy lo respalda la ciencia, vivir en estrés constante afecta seriamente el funcionamiento del cuerpo y puede contribuir al desarrollo de enfermedades y alteraciones en nuestra salud física y mental.

La repetición de pensamientos sostenidos tiene la capacidad de enfermarnos.

Y ahí aparece una pregunta poderosa:si nuestros pensamientos pueden enfermarnos, ¿también pueden ayudarnos a sanar y a vivir una vida extraordinaria?

Entonces… ¿por qué esperar para cambiar?

No tenemos que esperar a una crisis para hacerlo. Durante años yo creía que mis emociones eran reacciones a lo que me pasaba. El estrés era por el trabajo. El agotamiento era por las responsabilidades. La tristeza era por las circunstancias.

Dispenza me enseñó algo diferente: mis emociones también pueden ser la causa, no solo el efecto.

Cuando el cuerpo se acostumbra a vivir en estados de presión, ansiedad o urgencia constante, empieza a necesitar esas emociones para sentirse “normal”.

Literalmente se vuelve adicto a ellas.

Otra idea que me llamó mucho la atención es que todo lo que existe en nuestra realidad física primero lo hemos creado en nuestra mente.

Y que la realidad existe como una posibilidad dentro del campo cuántico.

Aquí empieza para mí una parte más difícil de entender.

Con algunos ejemplos él explica estas ideas y las relaciona con estudios científicos, y aunque todavía estoy procesándolo, me parece profundamente interesante.

Una idea que quiero que te lleves hoy

Dispenza dice que el primer paso para transformarse no es cambiar lo que haces.

Es cambiar cómo piensas. Es conocerse a uno mismo. Identificar cual es la versión que quieres ser.

Y para cambiar cómo piensas, primero tienes que observar —sin juicio— quién eres hoy.

Dice Joe Dispenza: "Haz meditación, así sea un poco; si nunca lo has hecho, esto permite conocerse".

Dispenza propone la meditación como punto de entrada, incluso para quienes nunca la han practicado. A través de ella, dice, es posible desconectarse de los patrones automáticos del día a día y empezar a enviar señales diferentes al cerebro. En el libro incluye un programa de 4 semanas con meditaciones guiadas para aplicar su teoría y alcanzar esos estados de conciencia más profundos. En la meditación dice Joe te separas de la realidad y te desconectas de tu antigua mente y envías nuevas ondas. Y vibramos en unos estados que nos ayudan a crear nuevas realidades y puedes llegar a tu subconsciente.

En el libro puedes encontrar el plan de 4 semana con estas meditaciones, en la que aplica su teoría y enseña cómo llega a estos estados de conciencia y nuevas frecuencias.

Y esa sola idea —que puedes ser diferente, que el cerebro tiene plasticidad y que las emociones no son permanentes— es una de las cosas más liberadoras que he leído en mucho tiempo.

No es un libro fácil. No te da fórmulas rápidas.

Te pide que mires adentro.

Sigo en el proceso. Y eso también está bien.

Miguel Ruiz —conocido como Don Miguel Ruiz— es un autor, maestro espiritual y cirujano mexicano nacido en 1952, mundialmente famoso por sus libros sobre neochamanismo y crecimiento personal basados en la sabiduría tolteca. En 1986, Miguel decidió dejar la medicina y emigrar a San Diego, California. Como descendiente de una familia de chamanes, siente la necesidad de compartir la filosofía heredada de su familia. Como científico, deseaba encontrar respuestas a sus propias preguntas sobre la mente humana. - Su obra más destacada, Los Cuatro Acuerdos, es un bestseller internacional en el que propone una guía práctica que puede conducir a una transformación personal duradera.

Lo curioso es que ideas muy parecidas aparecen también en los estoicos griegos y en otras culturas y épocas. ¿Por qué se repiten tanto? Porque funcionan. Son prácticas, y eso es lo que las hace atemporales.

Vivir como un guerrero

Como raza, los humanos hemos sido "domesticados": aprendimos que cuando hacemos algo bien nos dan un premio, y ese condicionamiento nos moldea desde niños. El libro plantea que el propósito del guerrero es justamente descubrir su propio propósito, trascendiendo ese condicionamiento tradicional.

En la sabiduría tolteca, el guerrero es la persona ideal, y vive de una manera: impecable. Esta palabra aparece constantemente en el libro, y no significa "perfecto", sino algo más profundo: sin pecado. Los cuatro acuerdos existen precisamente para ayudarte a vivir así.

1. Sé impecable con tu palabra

Cuida lo que dices y deja de tomarte todo como algo personal. Ser impecable con la palabra es no pecar contra ti mismo ni contra los demás: juzgarte o juzgar es, en este sentido, un pecado. Ser impecable significa no ir en tu contra y, por lo tanto, no culpar a los demás. Significa hacerte responsable, aceptar todo lo que eres y lo que haces.

En la práctica, esto es no usar la palabra para criticar, juzgar, culpar o atacar. Aplicarlo día a día implica ser consciente y estar en control de lo que dices, prestando atención especial a tu comunicación e intentando no culpar ni castigar a nadie.

Ruiz le da un peso enorme a lo que dices, tanto hacia fuera como hacia dentro: la palabra crea realidad, y solemos usarla para envenenarnos por dentro (a base de autocrítica) y para envenenar a otros (con chismes y críticas). Ser impecable es usar la palabra a favor, no en contra, empezando por cómo te hablas a ti mismo. Si arrastras un crítico interno feroz, este acuerdo ya justifica el libro entero.

Aplicado a emprender: cuando enfrentes una situación crítica en tu empresa, asúmela. Honra este acuerdo haciéndote cargo, sin chismes ni ocultamientos, dedicando tu energía a lo positivo y no a lo negativo. Esto no significa decir sí a todo: también implica decir no cuando corresponde y no puedes cumplir. Eso también es honrar lo que sí puedes hacer.

2. No te tomes nada personalmente

Este es, para mí, el más útil a la hora de emprender.

Lo que los demás dicen y hacen no habla de ti: habla de ellos, de su mundo y de sus propias heridas. Cuando un cliente te rechaza, un troll te ataca o alguien te critica, tomártelo como algo personal te hunde y te paraliza. Entender que casi nada tiene que ver contigo te devuelve la libertad de actuar sin que cada opinión ajena te derribe.

3. Deja de suponer

Casi todos los conflictos y malentendidos nacen de dar por hecho lo que el otro piensa, quiere o va a hacer, sin preguntar. Suponemos, y luego reaccionamos a nuestra suposición como si fuera un hecho.

El antídoto es tan simple como incómodo: pregunta, aclara, comunica. En un negocio, la mitad de los problemas con clientes, socios y equipo se evitan simplemente no dando nada por supuesto.

4. Haz siempre tu mejor esfuerzo

Este acuerdo cierra los otros tres. Tu mejor esfuerzo cambia de un día a otro: no es lo mismo estar sano que enfermo, descansado que agotado. La clave está en que, si de verdad diste lo mejor que tenías ese día, no hay lugar para el arrepentimiento ni la autoflagelación.

Para quien emprende y vive entre la exigencia y la culpa, esto es un permiso sano: esfuérzate de verdad y luego suéltalo, sin castigarte.

¿Sencillez poderosa o autoayuda blanda?

Te lo digo con honestidad: es un libro que divide. Es cortísimo, de tono espiritual, envuelto en la tradición tolteca y con un lenguaje que a ratos resulta místico. Sus cuatro ideas son simples, casi obvias, y no encontrarás aquí un método ni respaldo de estudios: es sabiduría de sentido común vestida de ceremonia.

Lo recomiendo, porque su fuerza está justo en esa simplicidad: cuatro acuerdos que de verdad caben en la cabeza y que, aplicados, te quitan mucho peso de encima.

  • Para quién sí: para quien se complica la vida con el "qué dirán" y un crítico interno demoledor.

  • Para quién no: para quien busca estrategia de negocio pura o no soporta el envoltorio espiritual.

Si te quedas con solo dos ideas, que sean estas: no te lo tomes personal y no supongas.

Y, como siempre, nada de esto cambia tu vida si no eliges hoy uno de los cuatro acuerdos y lo pones a prueba en una situación concreta de tu semana.

"Nada de lo que los demás hacen es por tu causa. Lo hacen por sí mismos."
— Miguel Ruiz, Los Cuatro Acuerdos

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